Cuidados para tus flores
- Elegí un florero adecuado al arreglo, limpialo bien y llenalo hasta 3/4 con agua fresca.
- Suministrale los nutrientes del sobre. En caso de no tenerlo como alternativa se puede disolver una aspirina en el agua.
- Para mantener tus flores más frescas, podes rociarlas de vez en cuando por medio de un rociador.
- Se le deben cortar 2 cm. las puntas inferiores de los tallos. Este corte debe hacerse de forma angulada a 45° para asegurar una mayor absorción de los nutrientes por el tallo. Es muy importante no cortarles el tallo a pleno rayo del sol o en un lugar muy caliente. De preferencia sumérjalas en agua mientras se realiza el corte.
- Si el tallo tiene hojas, éstas no deben permanecer dentro del agua. Es importante eliminar aquellas que por su altura vayan a quedar dentro del agua. Esto evitará que las hojas se pudran con la consiguiente aparición de bacterias.
- Cambia el agua todos los días, cortándole el tallo 1cm.
- Elimina diariamente las flores que no estén en buenas condiciones.
- Elegí un lugar adecuado para colocarlas. Mantene tus flores fuera de la luz directa del sol, corrientes de aire y de lugares muy calientes.
- Si tu arreglo contiene una espuma floral, asegurate de que la misma esté siempre húmeda. Introducí un dedo en la espuma y te darás cuenta de la necesidad de agua que tiene tu arreglo floral.
